El fin del abonado a ciegas
Abonado visible y exacto por planta
Durante décadas, el sector ha aceptado trabajar sin poder verificar el abonado.
Se ha perfeccionado la fórmula.
Pero no la forma de aplicarla.
El resultado:
- No se sabe qué recibe cada planta
- No se puede comprobar la ejecución
- Todo depende del operario
- El sector ha normalizado el abonado a

El problema
El abonado a ciegas
Hoy, ese modelo
ya no funciona
- El fertilizante es cada vez más caro
- La mano de obra es más escasa
- La eficiencia ya no es opcional
Trabajar sin control
hoy significa:
- Perder dinero
- Perder rendimiento
- Perder trazabilidad
Lo que antes era aceptable, hoy es un problema.
Solo hay dos formas de abonar:
A ciegas

Con control
- Certificas lo que recibe cada planta
- Puedes comprobar la ejecución
- Garantizas el retorno de la inversión
Nace Fertiveo
El abonado exacto
y visible por planta
Fertiveo introduce una nueva forma de abonar
El abonado visible y exacto por planta
No es un fertilizante más.
Es un sistema que convierte el abonado en algo:

Visible

Exacto

Repetible

Verificable

Cómo funciona
Fertiveo no es un fertilizante diferente,
es un sistema diferente:
Colocar la bolsita
junto a la planta

1 bolsa = 1 dosis exacta
Dosis cerrada
La dosis queda
visible y localizada

Colocada a 5-10 cms de la planta y después lo pisamos ligeramente
Aplicación simple
Visible en el campo
La planta recibe
exactamente lo
mismo que las demás

Cada planta recibe lo mismo. No hay errores
El abonado deja de depender de quién lo aplica
Beneficios clave
Cuando el abonado se controla, todo son ventajas

Menos
fertilizante
usado

Ahorro
en mano
de obra

Reducción
de errores
humanos

Control sobre
toda la
plantación
Visible. Exacto. Fácil. Rentable.
Cada planta cuenta. Cada gramo se aprovecha.

Formatos
Fertiveo
plantación
Fertiveo
reabonado
Fertiveo
Micronutrientes

Nuestra historia
Somos María y Enrique, dos hermanos que hemos crecido y trabajado toda la vida en el campo. Conocemos cada ciclo, cada decisión… y también cada incertidumbre.
Semanas después de la siembra, al recorrer nuestras fincas, la diferencia era evidente: había plantas que avanzaban con fuerza y otras que se quedaban atrás. Y lo más frustrante era que el resultado podía anticiparse desde el primer momento.
No era una cuestión de genética. No era el terreno. Era algo mucho más simple, y a la vez crítico: no sabíamos con precisión qué estaba recibiendo cada planta.
El abonado, uno de los pilares del cultivo, era también el único proceso que no podíamos ver, medir ni controlar con exactitud. Durante años, el sector lo asumió como inevitable: abonar a ciegas.
Nosotros decidimos no conformarnos. Nos propusimos cambiar esa realidad desde nuestras propias fincas. Y para hacerlo con rigor, sumamos al proyecto a un experto internacional en cultivos agrícolas y forestales.
Así nació Fertiveo.
No como un fertilizante más, sino como una nueva forma de entender el abonado: hacer visible lo invisible.
Porque cuando el abonado se puede ver, también se puede controlar. Y cuando se controla, el campo responde.
El fin del abonado a
ciegas empieza aquí.
